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Cómo empezar con el Minimalismo

Cómo empezar con el minimalismo
Cómo empezar con el Minimalismo

El minimalismo es una filosofía de vida que consiste en enfocarnos en lo realmente importante y liberarnos de lo superfluo, de las cosas que nos obstaculizan.

Pero… ¿Cómo empezar a poner en práctica estas ideas del minimalismo?.

Yo creo que lo primero que hay que preguntarse, y lo más importante, es… ¿para qué quiero hacerme minimalista cuál es mi motivación para hacer este cambio? porque el minimalismo es una herramienta fantástica para mejorar nuestra calidad de vida a todos los niveles, pero es sólo una herramienta, no es la única y a lo mejor no es la más adecuada para ti, o tal vez sencillamente no es el momento adecuado.

Pregúntate para qué quieres ser Minimalista

Personalmente creo que sabes que es lo correcto para ti y que es el momento de empezar cuando empiezas a sentir una necesidad de aligerar y de simplificar tu vida, cuando tienes esa sensación de que todo te sobrepasa, de que todo es demasiado, de que tienes demasiados problemas, demasiadas tareas, demasiadas emociones, demasiadas personas, demasiadas cosas a tu alrededor… y de repente tienes una urgencia de hacerlo todo más fácil y más manejable, y de empezar a liberarte de todas esas cosas que te sobran y que en el fondo te están obstaculizando mucho, incluso más de lo que te ayudan.

Ésta es la situación típica en la que el minimalismo te puede resultar de gran ayuda para recuperar el control de tu vida. En conclusión: no lo fuerces, se sincer@ contigo mism@ y mira si realmente esto es lo que necesitas y si es el momento adecuado.

Pienso que no merece la pena hacer todo este proceso simplemente porque está de moda o justo lo contrario pues por ser diferente a la mayoría de la gente y tampoco es el objetivo tener una casa perfecta de revista o tener un determinado look minimalista.

El Minimalismo no es un look, es una filosofía de vida

Es una transformación personal se trata de dar un giro completo a tu vida principalmente a nivel interior que luego, obviamente, todo lo que cambiamos por dentro, se verá reflejado por fuera.

La mayoría de las personas que nos sentimos inspiradas por estas ideas del minimalismo solemos empezar por hacer limpieza en casa, por liberarnos de esos objetos que hemos ido acumulando y que ahora sentimos que nos estorban, y no porque el nivel material sea lo más importante desde mi punto de vista, sino porque es la forma más rápida de empezar y de tomar contacto con el minimalismo.

Empieza por lo más sencillo, el orden en tu hogar

Lo que suele pasar después de haber hecho todo este proceso de limpieza en casa es que empiezas a notar cambios a otros niveles, de repente tienes muchísima más claridad menta,l se reduce tu estrés, estás más tranquil@, también tienes más energía y más motivación para hacer cosas, sientes como si los días fueran más largos de repente tienes más tiempo y en general te sientes motivado para cambiar aquellas cosas de tu vida que desde hace tiempo sabes que necesitan un poco de atención.

Es como si limpiando y moviendo cosas en casa se empezara a poner en marcha un proceso de transformación en cadena que va mucho más allá del ámbito material.

Pero… ¿y ahora por donde empiezo este este proceso de limpieza tan titánico en el que a veces uno se puede sentir sobrepasado con la sola idea de empezar a revisar toda tu casa?.

El armario es un buen lugar para comenzar

Mi consejo es que antes de empezar a mover y sacar cosas de casa paremos un momento y hagamos un ejercicio de observación y de reflexión. Date un paseo por toda tu casa observándo todo, simplemente mirando, echa un vistazo a cada rinconcito, abre cada cajón, cada armario y mira que hay y que no hay, que cosas te gustan, que cosas no, que cosas te resultan molestas o incómodas, cuáles son las áreas de tu casa donde tienden a acumularse las cosas o donde más rápido se organiza el caos.

Coge un cuaderno y ve apuntando, toma nota de todas estas cosas que vas observando porque esta es una información que te resultará muy útil a la hora de tomar decisiones más adelante y te va a ayudar a ponerte unos objetivos muy concretos y avanzar en la dirección que deseas.

Toma nota de todo lo que has observado, te ayudará más adelante

Si convives con tu familia o con otras personas, fíjate solamente en las cosas que son tuyas, lo interesante de esto es que nada ni nadie te puede impedir hacerte minimalista si te enfocas en tus propias cosas y en poner en orden toda tu vida.

Ya habrá tiempo más adelante para preocuparte de las cosas de los demás, por ahora con lo tuyo propio probablemente ya tienes trabajo de sobra.

Visualiza cómo sería tener tus cosas siempre en orden, te resultará fácil manejarlas e imagina haberte liberado ya de todas esas cosas que ahora mismo te están estorbando, qué consecuencias y qué beneficios tendría todo esto en tu vida; utiliza esta imagen y vuelve siempre a ella para motivarte a seguir adelante con el proceso.

Probablemente es una buena idea dejar para el final las cosas que tienen una gran carga emocional como por ejemplo recuerdos, fotografías o libros; por el contrario pienso que lo mejor es empezar por algún área de tu casa que no tenga demasiada carga emocional, pero al mismo tiempo sea un tema que realmente te molesta y necesitas cambiar.

Por ejemplo yo empecé por el armario de la ropa y la mayoría de la gente empieza por ahí, porque es un área de la casa donde tendemos a acumular mucho y esto nos acarrea una serie de problemas de espacio al no ser capaces de mantener el orden.

La dificultad de a la hora de poner lavadoras, la pérdida de tiempo y la dificultad a la hora de vestirte por la mañana al no sentirte a gusto con tu ropa etcétera; entonces si empiezas por resolver algunos de los problemas que más te molestan y notas una diferencia grande y una mejora inmediata te va a dar mucha motivación para seguir adelante.

Otro consejo práctico es que saques de casa cuanto antes todas esas cosas que ya has seleccionado y que has decidido que se tienen que ir porque así nos evitamos la tentación de volver a meterlas en el armario y nos evitamos también el dolor de tener que despedirnos cada vez que pasamos por delante y las vemos.

Saca todas las cosas de tu casa rápido

Confía en tu instinto y en la decisión que has tomado y sacalas cuanto antes, además hasta que no has sacado de verdad todas las cosas no vas a experimentar la verdadera alegría de la ligereza.

Bueno amig@s éstas son algunas ideas básicas para empezar a poner en marcha este proceso y a partir de aquí yo creo que cada maestrillo tiene su librillo. es decir, es un proceso personal y tú irás encontrando tu propio ritmo y tu propia fórmula.

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